miércoles, 29 de julio de 2009

Flashback del Nuevo Mundo

Mientras la Resistencia se vuelca en esfuerzos bélicos que sólo contribuyen a dificultar el regreso a la añorada paz he decidido echar la vista atrás, no muy lejos, a la época en la que el Nuevo Mundo imperaba. Entonces mi hermano era una de las personas más poderosas del planeta. La siguiente foto le muestra en una sede secreta de la Academia junto a su viejo amigo y compañero mío de blog, el Bibliotecario. Sus diferencias habían sido ya olvidadas y volvían a estar en el mismo bando, luchando por una meta común. Y ahí seguimos, pues la humanidad aún no está a salvo.



Un saludo, Gustav Holst

lunes, 20 de julio de 2009

Un gesto conciliador

Consciente del duro golpe que supuso para mis aliados de la Resistencia mi regreso a las filas académicas he estado preparando estos últimos meses un gesto más allá del mero simbolismo que sirva para recuperar la confianza mutua. He recibido no pocos mensajes preguntando el motivo por el que ya no pertenezco al bando del investigador Pattrick Von Steiner una vez libre del control de la Academia y algunos insinúan que el lavado de mente me ha convertido en una marioneta. Niego lo segundo de forma tajante, acepté la oferta de Sir Edward Holst plenamente consciente de mis actos y una vez más vuelvo a escoger mi camino, he decidido ser un agente libre, sin ataduras. Eso no quiere decir que no conserve un profundo agradecimiento a mis antiguos compañeros de armas junto a los cuales viví grandes aventuras. Mi gesto será el siguiente. Muy pronto llegará una persona a su puerta con una carta con mi sello, un joven estudioso de la historia secreta de la humanidad, al que he instruido personalmente. Espero que lo acojan con los brazos abiertos pues será una incorporación muy valiosa. Su nombre es...

el Escribano.

Firmado, El Bibliotecario

domingo, 19 de julio de 2009

La máquina del tiempo


Mientras en el blog del investigador de lo desconocido lanzan operaciones bélicas aquí preferimos echar una mirada al pasado y homenajear a un aparato vital para el curso de los acontecimientos, la máquina del tiempo. La foto que acompaña este texto es un modelo muy primitivo que he hecho traer a nuestra actual residencia. Fue creada por el misterioso hombre que nos enseñó los misterios del viaje temporal. Con un modelo mucho más moderno acompañé al señor Steiner en varias aventuras de la Crisis Mundial, de lo que cual no me arrepiento pues estaban haciendo lo correcto plantando cara a una invasión alienígena. Además, debía asegurarme de que la Resistencia jugara su papel dentro de este drama. Mi hermano y yo sabíamos lo que nos deparaba el futuro y tuvimos que escoger. ¿Por qué creéis que tardó tanto en optar por un bando cuando sus compañeros regentes se dividieron en pro-gris y anti-gris? Sólo tras consultarlos con los Ancianos y meditar un plan a largo plazo dio el paso. Lo cierto es que sin la máquina del tiempo ni siquiera habría estado en posición de decidir, jamás habría llegado a ser Regente de la Academia tan rápido.

Dediquemos un momento a la máquina del tiempo y su anónimo inventor, lo tienen muy merecido.

Firmado, Gustav Holst.

viernes, 17 de julio de 2009

El trabajo silencioso

Lejos de la grandilocuencia y la casquería que han caracterizado la batalla por el Nuevo Mundo hemos estado trabajando unas pocas personas a jornada completa en la salvación de la humanidad. La derrota de las tropas de colonización de Zeta Reticuli, pues era ese su objetivo, sólo ha pospuesto temporalmente el problema. Sus superiores no van a permitir de ninguna manera esta mancha en su impecable historial. Por si fuera poco la sangre derramada de sus compatriotas y la plaga conocida como la Pandemia Blanca han convertido a nuestro planeta en su lugar más odiado, adelantando por primera vez en siglos a Delos. No es de extrañar que debamos este logro a sus colaboradores. A diferencia de mi coega Gustav Holst creo que la Resistencia ha obrado con el mejor de los propósitos en mente pero como ya le dije a Steiner no puedo permitir que alteren el rumbo de la historia.

Tenemos un plan, cuidadosamente meditado en el que intentamos a toda costa encajar lo que sabíamos que haría el creador de Planeta Inquietante y eso ha estado demasiado cerca de arruinarlo. Ese plan, la única esperanza real para la humanidad, es la razón de que regresara a las filas de la Academia tras una "desprogramación", una cortina de humo para evitar las sospechas de los Grises. Desde entonces he colaborado estrechamente con los Holst, manteniendo comunicación directa con los Ancianos, que están más atentos a lo que nos ocurre de lo que pensaba. El Nuevo Mundo nos permitió poner en marcha nuestra estrategia y todo eso fue gracias al decidido liderazgo de mi viejo amigo Sir Edward Holst, en cuyos hombros descansa la gran responsabilidad de completar esta delicada operación. Nuestro destino depende de que sea capaz de recuperarse antes de llegar a los mundos natales de los Grises. Él es la clave, todo lo que ha hecho durante este último año lo ha llevado a una posición en la que podrá hacer Historia.

Firmado, El Bibliotecario

martes, 14 de julio de 2009

Presentación

El propósito de esta bitácora es dar respuesta a los muchos cabos sueltos que han quedado tras la apresurada conclusión de la Batalla por el Nuevo Mundo. Algunos ingenuos creen que la partida de la flota de Zeta Reticuli ha sido el final de nuestros problemas con esa raza. No podían estar más equivocados. Afortunadamente mientras ellos daban rienda suelta a sus instintos más básicos arrastrando a mi hermano en su vorágine destructora otros mantuvimos la cabeza fría y nos preparamos para lo que pasaría el día después. El plan para salvar a la humanidad, el auténtico plan, no esa estrategia alocada de la Resistencia de sembrar el caos por doquier, fue concebido hace ya tiempo por Edward y este servidor, bajo la supervisión de los Ancianos, el auténtico poder que dirige la Academia y eso hace especialmente irónico el que justamente fuera Edward el que estuvo a punto de estropearlo todo.

Ahora que estamos instalados cómodamente en un palacete de Florencia libres de ataduras, mi colega el Bibliotecario y yo contaremos toda la Verdad mientras esperamos que el plan siga su curso. Las entregas no seguirán una periodicidad fija. Esto es todo por hoy, sólo un consejo, no les hagáis caso a los que celebran la victoria sobre los "grises", no estamos a salvo. La Resistencia nos ha convertido en una diana y sólo el plan puede evitar nuestra total y absoluta destrucción.

Un saludo, Gustav Holst